Día mundial de la epilepsia se celebra el segundo lunes de febrero.
Como anécdota, decir que siempre coincide en una fecha cercana a la
festividad de Santa Brígida, o las Candelas, que indica la mitad exacta entre
el solsticio de invierno y el equinoccio de primavera. Momento donde la luz
de los días crece y los brotes verdes rompen las duras cortezas de
los árboles. Así son nuestros niños y niñas con epilepsia del CEE Bergidum,
puros brotes verdes que nos dan muestra de la fuerza imparable de la vida.
La epilepsia infantil es una enfermedad neurológica crónica que se
caracteriza por la predisposición a presentar crisis epilépticas, provocadas
por una actividad eléctrica excesiva de un grupo de neuronas en la
corteza cerebral.
Periódicamente, nuestros niños epilépticos acuden a revisiones donde los neurólogos les ponen unos sombreritos cableados que recogen sus ondas cerebrales.
Esas ondas nos hablan de la actividad maravillosa de unos cerebros que están fuera de los pulsos, del tiempo, de los juicios, de lo que está bien y está mal, las ondas cerebrales de nuestros niños con encelopatías severas, dibujan picos de luchas y victorias. De enseñanzas y aprendizajes.
Por eso, hoy día mundial de la epilepsia nos quitamos el sombrero lo
primero ante nuestros niños, pero también es un día importante para los
profesionales de la salud (especial mención al equipo de enfermería en el
manejo de las crisis de nuestros niños), cuidadores, profesores, tutores y todo
el personal de atención especial, compañeros del transporte escolar, AMPA, padres
y madres de estos guerreros. ¡Guerreros todos!
Visibilizando este día y quitándote el sombrero con nosotros, estarás
contribuyendo a que su día a día sea un espacio seguro, simplemente normal.
Gracias tribu CEE Bergidum.
Colabora: Elena Feito
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